Mayor estabilidad térmica con la rosca integrada
¿Busca lecturas constantes sin fluctuaciones? El sensor de temperatura RTD PT1000 con fijación de tornillo M3 soluciona los problemas de desprendimiento en zonas con movimiento constante. Al enroscarse directamente sobre la superficie a medir, reduce drásticamente el tiempo de respuesta térmica frente a los sensores de bulbo tradicionales.
La monitorización continua de maquinaria requiere un contacto físico constante y firme.
Beneficios clave para su instalación
- Fijación directa: Elimina la necesidad de abrazaderas o pastas térmicas adhesivas complejas.
- Conductividad eficiente: El perno metálico transfiere el calor directamente al elemento RTD interno.
- Diseño limpio: Su cable plástico de 0,3 metros evita enredos en entornos de cableado denso.